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jueves, 2 de febrero de 2012

Dia de l´arbre 2012: el lledoner

En la realització de la mostra-exposició de tipus d´arbre que hem fet a l´escola al voltant de la celebració del Dia de l´Arbre a la nostra classe ens ha tocat el lledoner. Isa l´ha dibuixat i nosaltres l´hem pintat: el tronc amb ceres i el fullam amb pintura. També hem posat un poema.


miércoles, 1 de febrero de 2012

Dia de l´arbre 2012: Conte

EL ÚLTIMO ÁRBOL

«Hace muchos, muchos años, en las afueras de la ciudad vivían dos niños. La niña se llamaba Lea y el niño, Said. Se parecían mucho a vosotros. Vivían en una cabaña y recorrían juntos el bosque. Con el tiempo llegaron a reconocer las diversas especies de árboles. Aprendieron que las agujas de los pinos son más claras que las de los abetos y que cuelgan de las ramas de dos en dos.
Descubrieron que las agujas de los abetos no duran eternamente, sino que se caen a los pocos años, pero vuelven a crecer otras nuevas. Y que las agujas de los cedros, verde oscuras como las de los abetos, no se caen nunca. Said y Lea estaban asombrados. ¡Qué distintos eran unos árboles de otros! Y entonces empezaron ellos mismos a plantar árboles.

Todos los días iban al bosque. Arrancaban con cuidado los pequeños árboles que crecían salvajes entre los grandes troncos y los plantaban en su jardín. Estaban contentos. Se sentían como profesores de una escuela de árboles. Y cuidaban de que sus alumnos no crecieran torcidos.

Por las tardes, cuando el sol rozaba el horizonte, llenaban unas grandes regaderas y daban agua a sus protegidos. Un día, al atardecer, los niños vieron que tres hombres cruzaban el puente. Los tres forasteros fueron a la plaza del mercado y dejaron sus sacos. Dentro había pesados collares de oro y adornos brillantes. Rodaron por todas partes pulseras con ámbar incrustado, perlas, corales y nácar. La gente sintió curiosidad.
¿Qué querrían los comerciantes a cambio de aquellos tesoros?

—Nada de particular, sólo madera —dijeron los extranjeros—. Pero mucha, toda la que podáis conseguir. Si traéis mucha, os daremos aún más joyas. Y también hemos pensado en los niños —añadieron sonrientes—.
Tenemos peladillas, chocolate, caramelos y azúcar cande. La gente miraba aquellos adornos tan caros y todos estaban como hechizados. Brindaron con los extranjeros y bailaron y cantaron sin parar durante toda la noche.

Al día siguiente empezaron a trabajar. Los árboles, unos tras otros, fueron cayendo al suelo. Los golpes de las hachas retumbaban por el bosque. Los tres forasteros estaban contentos. Repartían el oro y la plata y se llevaban la madera.

Así pasó una semana y otra. En el bosque empezaron a aparecer claros y algunas colinas ya se veían peladas. Pero nadie se daba cuenta. Ni nadie tenía tiempo para plantar nuevos retoños. La tierra se volvió áspera y seca. Los arroyos llevaban poca agua y sólo llovía de vez en cuando.

A medida que el bosque clareaba, las arcas de la gente se llenaban de oro, plata, piedras preciosas y alhajas. Los cuellos de las mujeres se doblaban bajo el peso de los collares. Los dientes de los niños ya estaban amarillos, azules, verdes y negros de tantas golosinas. Hacía ya mucho tiempo que Said y Lea habían tirado sus caramelos.

Todas las noches recogían el rocío en unos grandes pañuelos que extendían sobre el suelo. Con el rocío y la poca agua que aún salía de la fuente regaban con cuidado los jóvenes arbolitos de su jardín.
En el lugar en donde antes crecía el bosque, ahora el suelo estaba árido. Y si alguna vez llovía, el agua se evaporaba enseguida. Los pájaros no encontraban sombra alguna y caían extenuados al suelo. Pero la gente seguía cortando madera… Un día, todos se encontraron alrededor de un gran árbol. Iban a empezar con sus sierras y sus hachas, cuando se dieron cuenta de que se trataba del viejo cedro.

El bosque que antes lo rodeaba había desaparecido por completo. El gran cedro era el último árbol que les quedaba. Las colinas se erguían peladas. Detrás se divisaba el desierto.
La gente se asustó.

— ¡Hemos acabado con nuestro bosque! —gritaron—. ¿Qué vamos a hacer ahora?

Pero nadie sabía la respuesta. La tierra se había secado y estaba cuarteada. Un suave vientecillo trajo granos de arena. Las arenas se acercaban cada vez más. Se extendían por todos los alrededores. Se apilaban al pie del cedro.
Amenazaban con invadir la ciudad. Las gentes se arrancaron los collares de perlas de sus cuellos: ¡eran bolas de cristal! Abrieron los cofres: ¡el oro se había convertido en metal corriente; la plata, en mica! Todos estaban rabiosos.

Esperaron a que volvieran los extranjeros, pero éstos no regresaron. A lo lejos, los mercaderes contemplaban lo que quedaba del bosque. Se reían. Tenían la madera y con ella podrían construir muchos barcos. No les importaba que la ciudad se hundiera en la arena. Volvieron la espalda y empezaron a huir. Pero eso no fue fácil: había arena por todas partes.
De repente empezaron a hundirse en una duna. Cada vez se hundían más. Y pronto no quedó de ellos más que un sombrero.

— ¿Qué debemos hacer? —preguntó la gente, ansiosa.
— ¿Cómo podríamos salvarnos del desierto? Entonces Said y Lea les dijeron:
—Tenéis que plantar de nuevo. En nuestro jardín crecen árboles de todas las especies. Podemos trasplantarlos. Empezaremos con los pinos y los cedros, pues la arena no les impide crecer. Y cuando la tierra se haya asentado, traeremos los demás árboles y los plantaremos junto a ellos. Luego recogeremos sus semillas y las enterraremos en el suelo. Con el tiempo tendremos un pequeño bosque. Y volverán a caer el rocío y la lluvia. Pero para eso aún falta mucho tiempo. Primero tenemos que regar los árboles pequeños por la noche, mientras haya agua en la fuente.

La gente admiró a los niños. E hicieron lo que Said y Lea les habían aconsejado. Trabajaron día y noche. Y por fin volvió a llover. Y después de muchos meses lograron tener un pequeño bosque.

Los vecinos respiraron. ¡La ciudad estaba salvada! ¡El bosque crecía! Un día, las gentes llegaron a la cabaña de madera situada al extremo de la ciudad. Despertaron a Said y a Lea y los llevaron al bosque. Allí les dieron las gracias y prometieron cuidar el bosque con cariño. Todos comieron, bebieron y bailaron alrededor del cedro.
Y han cumplido su promesa hasta el día de hoy.»

Štĕpán Zavřel


jueves, 26 de enero de 2012

El bosc

Cliqueu en aquest enllaç i us enterareu de moltes coses sobre el bosc

(és d´aquest mateix blog, de juny del 2010)


L´any 2011 va ser l´any internacional dels boscos. Us deixe unes dades sobre els boscos en Espanya:


"Les principals formacions són els alzinars, que ocupen un 15,2% dels boscos espanyols, unes 2,8 milions d’hectàrees. A continuació s’hi situen les deveses formades per una combinació d’alzines, alzines sureres, freixes, roures petits i rebolls, que representen el 13% i ocupen 2,4 milions d’hectàrees. A la franja mediterrània proliferen les pinedes de pi blanc que amb 2 milions d’hectàrees constitueixen l’11,2% dels boscos. En quart lloc s’hi situa el pi roig o silvestre, que ocupa just la meitat que l’anterior. I a més distància hi ha les plantacions d’eucaliptus, que suposen el 3,1% dels boscos amb 583.000 hectàrees." (El Periódico.com)


També us copio de Cienciapopular.com aquest resum sobre la "Deforestació mundial"

Deforestación Mundial
"Hace unos 10.000 años la mitad de la superficie del planeta estaba cubierta por bosques. Debido a la acción del hombre cada semana desaparece, a nivel mundial, una superficie forestal superior al equivalente a 325.000 campos de fútbol. La superficie de bosques existente en el mundo es de 3.870 millones de hectáreas, de acuerdo con un informe del 2001 de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre Situación de los Bosques del Mundo.

Cada año se pierden 14,2 millones de hectáreas a causa de la deforestación, y se plantan 5,2 millones, lo cual implica una disminución neta anual de 9,4 millones de hectáreas. En la actualidad ya se han perdido la mitad del total de la masa forestal mundial, estando protegido menos del 6% de los bosques del mundo. A su vez, la pérdida de bosques genera 2.000 millones de toneladas de CO2 al año, representando la deforestación el 25 por ciento del total de las emisiones de bióxido de carbono (CO2), uno de los gases que producen el efecto invernadero.

Cerca del 78 por ciento de los bosques primarios (bosques originales del planeta que no han sido transformados o alterados por la actividad humana industrial y que albergan, al menos, la mitad de las especies de plantas y animales terrestres del mundo, muchas de las cuales todavía no han sido descubiertas por la ciencia) han sido ya destruidos y el 22 por ciento restante están amenazados por la extracción de madera, la conversión a otros usos como la agricultura y la ganadería, la especulación, la minería, los grandes embalses, las carreteras y las pistas forestales, el crecimiento demográfico y el cambio climático. El 55% de la madera que se extrae anualmente se usa como combustible, ya sea leña o para producir carbón vegetal. Cerca de 2.000 millones de personas dependen de la leña y el carbón vegetal como fuente principal de combustible."


viernes, 18 de junio de 2010

Informacions sobre el bosc

Los ecosistemas forestales














España tiene una superficie arbolada de 14.732.247 ha.
Teniendo en cuenta que la superficie total de España es de 50.478.782 ha, los bosques representan el 29 % de todo su territorio.

Un bosque no es un grupo de árboles, es un ecosistema caracterizado por la predominancia de estos vegetales, un ecosistema complejo en el que los diferentes elementos que lo forman (árboles, arbustos, animales, hongos, bacterias) tienen un papel fundamental y están íntimamente relacionados unos con otros.

Como componente de la biosfera, el bosque cumple una serie de funciones ecológicas básicas. Además de todas estas funciones, también hay que tener en cuenta las asociadas con el aprovechamiento de los bosques como recurso y el gran valor sociocultural que tienen para los seres humanos.
















Las lombrices, los hongos y las bacterias realizan una importante labor de reciclaje y de enlace entre el mundo mineral y la planta.

Una reproducción en que se muestran los diferentes componentes del suelo — roca madre, grava, restos vegetales— permite ver al mismo tiempo las actividades de las lombrices, su importancia y las diferentes capas de suelo.

Los árboles













Los protagonistas principales de estos ecosistemas son los árboles y por eso se les dedica el segundo apartado. Los árboles son seres vivos pluricelulares, vegetales y leñosos que ocupan el estrato más alto de la vegetación.

El tronco y las ramas actúan de estructuras de apoyo y transporte de sustancias entre la parte aérea y la parte subterránea. En las hojas se producen la fotosíntesis y la mayoría de los intercambios de gases y agua con la atmósfera. Por lo tanto, su importancia es esencial.

Se estima que las aproximadamente 250.000 hojas que tiene un roble adulto elaboran el 90 % de la materia orgánica de todo el cuerpo del árbol.
Al mismo tiempo, los árboles son los que regulan la entrada de luz y la humedad, dan alimento y cobijo a plantas y animales, sujetan el suelo y proporcionan material para la formación de humus.


El bosque de España
Es el tercer ámbito de la exposición. En él se explica que España es el país de Europa con mayor biodiversidad, riqueza que también se evidencia en la diversidad de flora existente. 18 especies arbóreas de las más representativas de Cataluña son las que se exhiben en este espacio, incluyendo una colección de hojas, semillas y frutos, así como de utensilios fabricados con la madera de los bosques que el público podrá ver.

Árboles singulares

A su vez, en todas las regiones hay árboles singulares, reconocidos por la gente gracias a una característica o una historia concreta; es el caso de los cinco ejemplares que acoge El bosque:
«o Avó» de Chavín (Lugo),



















el castaño de Can Cuc, en el Montseny (Barcelona);



















«lo Parot» de Horta de Sant Joan (Tarragona),



















«la Terrona» de Zarza de Montánchez (Cáceres)


















y el «Gernikako arbola» de Guernica (Vitoria).


















Bosque y ser humano
Qué productos se extraen y cómo afecta la influencia del ser humano a este ecosistema según el uso que haga de él centran los temas del último apartado de esta exposición: «Bosque y ser humano».

El uso de los bosques de la Península Ibérica ha pasado por diversas etapas desde las primeras intervenciones prehistóricas y romanas. Uno de los principales usos de la madera ha sido la construcción de naves, especialmente desde el inicio del comercio con América.

En el siglo XVIII, la explotación de los bosques para la realización de naves cambió la configuración original de estos ecosistemas para siempre.

A partir de esa época, los bosques experimentaron una intensa intervención del ser humano, lo que provocó la reducción de las masas forestales a causa de la explotación de la madera para finalidades constructivas y como fuente de energía.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, la actividad forestal se fue reduciendo gracias a la implantación de nuevas fuentes energéticas y al uso de nuevos materiales de construcción, lo que ha permitido el incremento de la superficie forestal actual.


Algunos datos globales
  • La superficie de bosques en el mundo es de unos 4.000 millones de hectáreas, aproximadamente el 30 % del total de la corteza terrestre.
  • Entre 1990 y 2005 el mundo perdió el 3 % de su superficie forestal.
  • Más de la mitad de los bosques del mundo se encuentra en Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos, el Congo, China e Indonesia.
  • En la década de los noventa, la pérdida de superficie boscosa fue de 8,9 millones de hectáreas por año. En los cinco primeros años del siglo XXI, la pérdida neta fue de 7,3 millones de hectáreas por año, un área equivalente a la superficie de Sierra Leona o Panamá, o lo que es lo mismo, 200 km.² al día, unos 4.000 campos de fútbol diarios.











El text està tret d´una pàgina de la xarxa.
Avui hem visitat l´exposició "El bosc"

























Ens han explicat que els anells d´un tronc indiquen l´edat: si és de boc templat es compten dos anells per any




















Hem vist la quantitat de terra que menja una llombriu durant 16 anys i ens ha explicat el monitor la importància que tenen les llombrius per fer fèrtil el sòl.
















Després hem fet un recorregut per la xiloteca (co.lecció de fustes) i el monitors ens ha contat coses sobre alguns d´ells.


















































Aquests són el símbols que garanteixen que la fusta dels mobles té un origen legal, que no prové de tales il.legals.